
La hidromiel, néctar de dioses y reyes, ha sido durante siglos un elixir sagrado. En rituales ancestrales, se ofrecía a los soberanos para consagrarlos y elevarlos a la categoría de seres casi divinos. Esta tradición, aún viva en regiones como Asturias, conecta con las profundidades de la psique humana…
Sus propiedades embriagadoras, capaces de abrir las puertas de la percepción y desencadenar visiones trascendentes, la convierten en un vehículo para explorar los límites de la conciencia. Sin embargo, su poder debe ser manejado con respeto y cautela, pues su consumo puede inducir estados alterados que, si no se controlan, pueden resultar caóticos.
INGREDIENTES
- Litro y medio (1 1/2L) de agua mineral.
- 1/2 kg de miel
- 2g de Levadura Fresca
HERRAMIENTAS
- Cazuela
- Embudo
- Botellas o damajuanas de cristal para fermentar
- Botellas para servir
- Polvo esterilizador (opcional)
PREPARACIÓN
- Pon en la cazuela el agua y la miel. Remueve la mezcla a fuego medio sin parar hasta que ambos se integren. Sí sale espuma, no pasa nada, lo estás haciendo bien.
- Justo cuando llegue a ebullición, lo sacas del fuego y retiras la espumándoos que se haya formado. Déjame que se enfríe a temperatura ambiente.
- Usa el embudo y viérteles en la damajuana (o botella) la mezcla de miel. Completa el espacio con agua filtrada, dejándooslas unos centímetros de espacio arriba. Tapa y agita hasta mezclar.
- Asegura de que la temperatura está por debajo de los 32ºc e incorpora la levadura fresca. Vuelve a tapar y agita durante tos minutos para que se mezclen.
FERMENTACIÓN
- Es mejor si la damajuana es opaca, y que todo fermente en un lugar oscuro a una temperatura entre 18ºc y 30ºc.
- Para evitar que entre el oxígeno puedes utilizar trampas de aire para fermentación casera (online rondan los 10 euritos). También está el conocido truco del globo, que se agujerea un par de veces con un alfiler y se fija con cinta adhesiva al cuello de la botella, y así sirve para que salgan los gases derivados de la fermentación sin que el oxígeno pueda colarse dentro.
- Debes aguantar las ganas e abrir la botella antes de tiempo y echarle un vistazo o darle un sorbito, pues necesita como mínimo un mes de reposo ¡recomendables dos!
Ya me contaréis que tal os ha quedado la hidromiel, yo tengo la mía esperando en la bodega 😉
¿Os ha gustado la receta? ¿Queréis más para hacer en vuestras cocinas?